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martes, 22 de noviembre de 2011

La Ciencia prueba los beneficios de la Meditación



MEDITACIÓN Y SALUD CELULAR:
Los cambios psicológicos positivos provocados por la meditación están relacionados con un aumento de la actividad de la telomerasa, enzima presente en células, en tejidos fetales y en ciertas células madre, que permite el alargamiento de los telómeros (extremos de los cromosomas). Además, la telomerasa resulta esencial para el mantenimiento de la salud celular del organismo.
Esto es lo que revela un estudio realizado por investigadores de la Universidad de California en Davis (UCDavis) y de la Universidad de California en San Francisco (UCSF).
La presente investigación es la primera en relacionar el bienestar y los cambios psicológicos que ayudan a enfrentar el estrés con un aumento de dicha enzima.
Efecto fisiológico
Según explica Clifford Saron, investigador del UC Davis Center for Mind and Brain y uno de los autores del estudio, en un comunicado emitido por la UCDavis, lo que se ha descubierto es que la meditación promueve cambios psicológicos positivos y que la gente que medita muestra los mayores progresos en diversas mediciones psicológicas. Asimismo, presentan los más altos niveles de telomerasa.
La conclusión a la que llegan los científicos es que la meditación aumenta el bienestar psicológico humano y, en consecuencia, puede incrementar la actividad de la telomerasa en las células inmunes, lo que aumenta la longevidad celular.
En definitiva: el bienestar mental propiciado por la meditación puede tener un profundo efecto en los aspectos más fundamentales de la fisiología humana.
La investigación realizada se enmarca en un proyecto de la UCDavis denominado Proyecto Shamatha, en el que se están analizando los efectos de la meditación intensiva en cuerpo y mente.
Características del estudio
En el presente estudio, los científicos midieron la actividad de la telomerasa en 30 participantes del Proyecto Shamatha, tras tres meses de entrenamiento en meditación intensiva.
Durante estos tres meses, los voluntarios meditaron dos veces cada día, un total de seis horas diarias, publica la revista Psychoneuroendocrinology.
Al finalizar el plazo de tres meses, los científicos pudieron constatar una actividad incrementada de la telomerasa (de alrededor de un tercio más) en los glóbulos blancos de los participantes que habían completado el retiro para meditar, en comparación con otras 30 personas que no habían meditado, y que pertenecían a un grupo de control.
Los voluntarios que meditaron también mostraron un incremento en ciertas cualidades psicológicas beneficiosas, como el control percibido (creencia en la propia capacidad de influenciar o controlar eventos vitales y en que uno puede provocar cambios deseados), la atención (capacidad para observar las experiencias personales de manera no reactiva) y el sentimiento de propósito vital (la percepción de la propia vida como si ésta tuviera un sentido, fuera importante y estuviera relacionada con objetivos a largo plazo y con valores).
Por último, los participantes en el estudio experimentaron una reducción de la neurosis o de las emociones negativas.
Dos aspectos psicológicos concretos
A partir de la aplicación de un modelo estadístico, los investigadores concluyeron que la actividad incrementada de la telomerasa tenía su origen en los efectos beneficiosos de la meditación sobre dos aspectos psicológicos concretos: el control percibido y la neurosis.
Además de los cambios en la telomerasa, la reducción de estos dos aspectos gracias a la meditación conllevó cambios en la atención y el sentido de propósito vital de los participantes.
Dentro del mismo Proyecto Shamatha, Saron y sus colaboradores han sacado a la luz otros interesantes descubrimientos sobre los efectos de la meditación.
Por ejemplo, el pasado mes de mayo, Katherine MacLean, otra de las investigadoras del proyecto, publicaba en la revista Psychological Science un artículo en el que se explicaba que las personas que meditan presentan una mayor capacidad de distinción visual y de atención sostenida durante un largo periodo.
Por otro lado, en un artículo que publicará próximamente la revista Emotion, los investigadores describen cómo la meditación puede reducir las reacciones impulsivas. Esta reducción estaría relacionada con una mejora del funcionamiento psicológico positivo.
Otros beneficios
La meditación es la práctica de un estado de atención concentrada, sobre un objeto externo, pensamiento, la propia consciencia, o el propio estado de concentración. En estudios anteriores a los realizados por los investigadores del Proyecto Shamatha, se ha demostrado que este ejercicio puede tener otros efectos beneficiosos.
El pasado mes de abril, científicos de la Universidad de Carolina del Norte en Charlotte (UNCC), en Estados Unido, hicieron públicos los resultados de un estudio en el que se demostró, por ejemplo, que la meditación puede mejorar las capacidades cognitivas en tan solo cuatro días.
En el experimento de la UNCC participaron más de 60 personas que meditaron durante breves periodos de tiempo, y a las que posteriormente se les realizaron una serie de tests. Con ellos se constató que los voluntarios habían mejorado de manera significativa sus capacidades de procesamiento visual del espacio, su memoria de trabajo y sus funciones ejecutivas gracias a la meditación.
Por otro lado, en 2009, un estudio de la la American University revelaba que la meditación trascendental puede prevenir los problemas de hipertensión. En este caso, 300 estudiantes universitarios utilizaron esta técnica durante tres meses.
Investigaciones anteriores han demostrado asimismo que la meditación puede mejorar las habilidades visuales, contener el avance del SIDA e incluso aliviar el estrés postraumático y el insomnio crónico, entre otras posibilidades.
MEDITACIÓN Y CAPACIDADES COGNITIVAS:
Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Carolina del Norte en Charlotte (UNCC), Estados Unidos, ha revelado que tan sólo un rato corto de meditación durante pocos días los seres humanos podemos aumentar nuestras capacidades cognitivas.
En investigaciones previas realizadas con tecnología de registro de imágenes de la actividad neuronal se había demostrado ya que la meditación puede producir cambios significativos en áreas del cerebro relacionadas con la concentración
Sin embargo, hasta el momento se creía que, para conseguir estos cambios, se necesitaba un entrenamiento severo en las técnicas meditativas.
Rápido y sencillo
Según publica la UNCC en un comunicado, la presente investigación, realizada por el psicólogo de dicha universidad, Fadel Zeidan, y sus colaboradores, sugiere que la mente puede ser entrenada cognitivamente de forma rápida y sencilla.
Los investigadores analizaron los efectos de una técnica de meditación conocida como “mindfulness”, que consiste en tomar una actitud de atención y conciencia plena, de presencia atenta y reflexiva. La meditación mindfulness consiste, por tanto, en el esfuerzo por centrarse en el momento presente de forma activa y reflexiva.
Los participantes en el estudio practicaron este tipo de meditación durante sólo cuatro días, y durante 20 minutos cada uno de estos días. Tras este periodo de tiempo se constató un significativo aumento en sus habilidades cognitivas clave: los participantes puntuaron mucho más alto en tests de cognición que otras personas de un grupo de control que no había meditado.
Según Zeidan, los resultados de estos tests fueron similares a los documentados en otras investigaciones, en las que los participantes habían estado meditando durante más tiempo.
Zeidan señala que la profunda mejoría cognitiva constatada en los participantes tras sólo cuatro días de entrenamiento en la meditación resultó realmente sorprendente y sugiere que la mente es, de hecho, fácilmente transformable e influenciable, especialmente con esta técnica de concentración.
Mejora sorprendente
En el experimento realizado participaron 63 estudiantes, 49 de los cuales completaron la investigación.
Los participantes fueron organizados de forma aleatoria y equivalente en dos grupos. Uno de ellos, se dedicó a meditar, mientras que al otro grupo se le pidió que escuchara durante periodos equivalentes de tiempo la lectura de un libro, El Hobbit, de J.R.R. Tolkein.
Según explican los investigadores en un artículo
aparecido en la revista Pub.Med, antes y después de las sesiones de meditación y de lectura, los estudiantes fueron sometidos a una gran cantidad de tests, con los que se evaluaron su estado de ánimo, su fluidez verbal, su procesamiento visual y su memoria de trabajo.
Ambos grupos presentaron resultados similares en estos tests al inicio del experimento, y ambos mejoraron sus resultados en lo que a estado de ánimo se refiere, después de los ejercicios de meditación y de los de lectura.
Sin embargo, el grupo que se dedicó a la meditación puntuó mucho más alto como media que el otro grupo en los tets sobre capacidades cognitivas, y hasta diez veces más alto que dicho grupo en tareas en las que los participantes tenían que procesar información bajo la presión de hacerlo en un tiempo limitado (capacidad de concentración cuando se tiene otra información en la mente).
En las pruebas se demostró, en concreto, que los participantes que habían practicado la meditación durante cuatro días habían mejorado notablemente sus capacidades de procesamiento visual del espacio, su memoria de trabajo y sus funciones ejecutivas (conjunto de habilidades cognitivas que permiten la anticipación y el establecimiento de metas, la formación de planes y programas, el inicio de las actividades y operaciones mentales, la autorregulación de las tareas y la habilidad de llevarlas a cabo eficientemente).
Capacidad de modificar la mente
Zeidan señala que habrá que hacer más estudios en adelante para confirmar los cambios cerebrales a raíz de estos breves periodos de meditación que los tests han indicado.
Aún así, el investigador considera que los resultados obtenidos en el experimento evidencian ya con claridad nuestra capacidad para modificar nuestra propia mente y mejorar nuestra cognición en unos pocos días.
Los participantes practicaron la meditación mindfulness con la ayuda de un entrenador, que les enseñó a relajarse, con los ojos cerrados, y a centrar al mismo tiempo su atención en el movimiento de sus respiraciones. Si algún pensamiento llegaba a los estudiantes durante este proceso, el entrenador les indicó que sólo debían dejarlo pasar, sin concentrarse en él, y luego volver a las sensaciones de la respiración.
Los beneficios inmediatos de la meditación para nuestras habilidades cognitivas han sido también demostrados por científicos de la Universidad Tecnológica de Dalian, en China, que en 2009 publicaron los resultados de una investigación en la que se demostró que otra técnica meditativa, conocida como “integrative body-mind training” (IBMT) puede producir cambios mensurables en la atención y reducir los niveles de estrés, en tan sólo cinco días de práctica, 20 minutos cada día.
En este estudio participaron 86 estudiantes de dicha universidad, y se aplicaron diversas tecnologías (como exploraciones de resonancia magnética funcional del cerebro), que permitieron demostrar que la IBMT potencia las relaciones entre la estructura del sistema nervioso central, la corteza cingulada anterior del cerebro y el sistema nervioso parasimpático, lo que a su vez potencia la conexión mente-cerebro.
Las imágenes tomadas del cerebro de aquéllos que habían practicado la IBMT mostraron diferencias radicales con respecto a otro grupo de participantes que había realizado otras prácticas de relajación.

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