No existen sanadores, sí personas, pequeños-grandes guías y maestros que nos ayudan a avanzar, a reconocer y aprovechar nuestro potencial, a encontrarnos a nosotros mismos, a ser autosuficientes y alegres. Libres. Sin miedo.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Un arquetipo es la esencia, la forma energética de algo. El mundo de los arquetipos es inmenso, pues todo en nuestro mundo tiene su arquetipo




Los arquetipos forman parte de la geometría sagrada y son los elementos que nos configuran virtualmente como seres humanos. Se trata de una energía condensada en formas y su percepción nos permite diagnosticar y armonizar cualquier figura que esté dañada.
En la sanación se trabaja con los arquetipos de los cuerpos físico, mental y espiritual. Éstos son originales y perfectos. Como la técnica se fundamenta en la geometría sagrada muchos arquetipos son figuras geométricas, con lo que el subconsciente del receptor los acepta e integra fácilmente.  El sanador actúa modificando, reconstruyendo y reinstalando el arquetipo dañado o débil, ayudando a que la persona identifique el bloqueo. De la misma manera podemos comprobar la disfunción de cualquier órgano, así como diversas funciones del metabolismo, si la tensión está alta o baja, o el estado del sistema nervioso o el sistema inmunológico.
Es una herramienta para: detectar energía negativa en el cuerpo físico o en las distintas capas áuricas de la persona; diagnosticar y reparar anomalías en los órganos desde el etérico, ayudando así al físico. Porque todos nos somos cuerpo, mente y espíritu.
A través de ésta técnica, es posible liberar y equilibrar traumas de la infancia y conectar a la persona con su misión en la vida, despertando memorias y ayudando a la apertura de conciencia, indispensable para el éxito de cualquier proceso de sanación. Los traumas no liberados actúan como bloqueos, miedos, inseguridades, ansiedad o rigidez frente al proceso de la vida, siempre cambiante y sorprendente. Al no permitirnos sorprendernos y fluir con éste proceso, nos vamos separando cada vez más de nuestra esencia, olvidando que somos seres únicos e irrepetibles, que no hay nadie como nosotros, y que hemos venido con una “misión”, que nadie más que nosotros puede llevar a cabo. Así, la rigidez, el miedo, la ira…esconden traumas no resueltos, historias mal ubicadas, una falta de amor al fin y al cabo, que puede resolverse siempre con suficiente paciencia y perseverancia, pues muchas veces llega a afectar al cuerpo físico en forma de enfermedades o dolor, y entonces los procesos son más largos.
Existen arquetipos para liberar éstos traumas, que junto con el sostén de una buena alimentación y una nueva actitud frente a la vida, nos pueden ayudar en la transformación que todos necesitamos. 
El terapeuta trabaja siempre desde el amor incondicional, como un canal, actuando desde el cuerpo etérico y, una vez corregido cualquier problema en ese plano, el ser empieza a mejorar en su cuerpo físico.
La sanación por arquetipos está recomendada para todo tipo de personas y no tiene contraindicaciones, en ningún momento pretende sustituir a los medicamentos, si servir de apoyo y sostén a los procesos de sanación del individuo y ayudarle en su apertura de conciencia. 
La sanación por arquetipos es un gran complemento para una sesión de Reiki.

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