No existen sanadores, sí personas, pequeños-grandes guías y maestros que nos ayudan a avanzar, a reconocer y aprovechar nuestro potencial, a encontrarnos a nosotros mismos, a ser autosuficientes y alegres. Libres. Sin miedo.

lunes, 19 de marzo de 2012

Beneficios de las infusiones de hierbas

La naturaleza siempre nos ha facilitado todo lo que necesitábamos. Montañas, valles y campos están repletos de plantas con un elevado interés medicinal, pues sus principios activos nos sirven como estimulantes, analgésicos, relajantes, diuréticos… Mejoran notablemente nuestra salud y, bien utilizadas, pueden curar enfermedades físicas y emocionales. Además, las plantas pueden ser nuestras mejores amigas a la hora de combatir los nervios y esos kilos de más que se acumulan por malos hábitos o retención de líquidos.
Existen distintas formas para aprovechar sus efectos benéficos: en infusiones, vahos, cataplasmas… Pero la más sencilla, y a la que todos tenemos acceso, son las infusiones –tan sencillo como añadir agua hirviendo a una taza con flores y hojas de la planta escogida- y las decocciones –hirviendo las partes duras de la planta durante unos minutos en una cazuela con agua -.
 
Cada planta medicinal posee propiedades distintas, algunas de las más utilizadas y fáciles de encontrar son:
-          La manzanilla: por todos son conocidas sus propiedades digestivas, pero además reduce el dolor de la menstruación y es un excelente producto limpiador para los ojos, especialmente si están afectados por alguna infección o lesión leve
-          El anís verde: es un excelente compañero de la manzanilla, nos ayuda a eliminar gases, es diurético y estimula la producción de leche en mujeres durante el proceso de lactancia del bebé
-          La tila: ¿quién no ha recurrido a la tila para relajarse tras un día estresante? Pues bien, la tila o tilo calma la excitación nerviosa, la ansiedad e induce el sueño, pero eso no es todo, pues también tiene magníficas propiedades ante los procesos gripales y catarrales, actuando como antitusivo y antiespasmódico
-          La cola de caballo: junto con el té verde y el té rojo es uno de los mejores diuréticos y adelgazantes que podemos encontrar en la naturaleza. Una o dos tazas al día de esta infusión  mejora nuestra función renal, actúa como desintoxicante y depurativo, mejora nuestra circulación y aporta sílice que fortalece uñas, dientes, piel y huesos



Y si estás embarazada también puedes aprovecharte de los remedios herbales:
-          La manzanilla y el romero tienen propiedades antivomitivas
-          El jengibre, la menta y el tomillo mejoran la digestión y la producción de leche
-          El roobois es relajante y mejora nuestro sistema inmunitario
-          La frambuesa tonifica y relaja los músculos del útero, disminuyendo los dolores del parto, y la ortiga fortalece los músculos uterinos

Hoy en día podemos encontrar preparados de plantas en cualquier comercio: relajantes, tonificantes, adelgazantes… Pero es necesario tener en cuenta que no podemos utilizar la misma planta para todo, y algunas pueden provocar efectos adversos ante ciertas medicaciones o en momentos tan delicados como el embarazo y la lactancia.
Para cualquier duda concreta ya sabéis dónde encontrarme. Hasta pronto y disfrutad de vuestra infusión.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Quema de plantas para purificar, proteger y atraer la positividad


 
Desde tiempos remotos el ser humano ha utilizado los dones que la Madre Tierra le ofrecía para sanar, acallar a los malos espíritus, limpiar hogares y energías… Manteníamos una íntima relación con nuestras raíces, una simbiosis que hemos perdido –u olvidado- a causa del desarrollo materialista y la vida en las ciudades.
Entre las distintas posibilidades que nos ofrecen las plantas existe una utilizada desde la prehistoria, pasando por el Egipto faraónico y los chamanes de todas las culturas. Hablamos de la quema de plantas para la purificación de energías, la liberación de bloqueos y enfermedades –ya sean físicas, psíquicas, emocionales o espirituales-.



 
Gracias a esta técnica milenaria podemos limpiar desde el campo energético de un lugar, objeto, animal o persona, a nosotros mismos, pues con el humo generamos un cambio de conciencia y propiciamos el contacto con el mundo espiritual. De este modo eliminamos los bloqueos que causan las enfermedades y limpiamos toda la negatividad que pueda rodearnos. A través de este ritual invocamos a los espíritus de las plantas para que nos protejan y eliminen la negatividad, regenerándola y transformándola en energía positiva. Para que funcione correctamente es necesario que programemos el humo de las plantas, visualizando y expresando en voz alta la intención con la que realizamos la quema.



 
Como herramienta es fundamental para cualquier terapeuta y hay distintas maneras de realizar el ritual: a través de varillas de hierbas ya preparadas –como el incienso y sus mezclas-, o quemando plantas secas y resinas en un cuenco especial con la ayuda de carboncillos.
Es altamente recomendable seguir esta técnica en nuestro hogar, lugar de trabajo y con nosotros mismos, antes y después de recibir personas, o en momentos de mucho ajetreo y preocupación. También podemos hacerlo una vez al día para mantener un ambiente purificado y libre de negatividad.





Algunas de las hierbas más utilizadas:
La Resina de Pino fortalece, purifica y sana el campo energético
La Mirra ayuda en las metamorfosis vitales y espirituales, y durante los ritos de paso
El Incienso facilita la conexión espiritual
La Salvia purifica lugares y objetos, es una ofrenda para las cuatro direcciones cardinales. Rituales de curación ante depresiones y agotamiento existencial
La Lavanda alivia las emociones, da alegría, y es una ofrenda para los espíritus de la naturaleza
El Palo Santo amplia nuestra visión y conciencia, además de potenciar nuestro lado femenino
El Romero purifica y protege de la negatividad y la enfermedad. Anula maldiciones y atrae el amor
La Albahaca nos ayuda a recobrar la confianza y la autoestima, revitaliza las relaciones estancadas y nos defiende de la pobreza espiritual, moral, intelectual y económica