No existen sanadores, sí personas, pequeños-grandes guías y maestros que nos ayudan a avanzar, a reconocer y aprovechar nuestro potencial, a encontrarnos a nosotros mismos, a ser autosuficientes y alegres. Libres. Sin miedo.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Zen, La vida de Dogen: Una mente y un alma brillante de la que algunos conocemos muy poco

No hay comentarios:

Publicar un comentario