No existen sanadores, sí personas, pequeños-grandes guías y maestros que nos ayudan a avanzar, a reconocer y aprovechar nuestro potencial, a encontrarnos a nosotros mismos, a ser autosuficientes y alegres. Libres. Sin miedo.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Mi abuelo

Este es mi abuelo. Un hombre bueno y sensible que marcó mi infancia. Cuando nadie me protegía, él salía al rescate; cambiaba besos por helados; y me contaba historias extrañas mientras afilaba su guadaña. Le perdí cuando yo sólo contaba con 9 años y eso me cambió profundamente. Ahora sé que está ahí cuando le necesito y estaría orgulloso de su bisnieto.

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