No existen sanadores, sí personas, pequeños-grandes guías y maestros que nos ayudan a avanzar, a reconocer y aprovechar nuestro potencial, a encontrarnos a nosotros mismos, a ser autosuficientes y alegres. Libres. Sin miedo.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Reseña de “La Cura” de María Melero

TÍTULO: La Cura
AUTORA/ARTISTA: María Melero
PRÓLOGO: Jessica Aliaga Lavrijsen
EDITORIAL: Jekyll & Jill

SINOPSIS
La cura, obra novel de la ilustradora María Melero, es  la aventura iniciática de una heroína que debe enfrentarse a sus miedos para renacer. Las seductoras imágenes del libro, que acceden directas al inconsciente, representan el dolor y la lucha presentes en todo rito de paso, en toda transformación ritual, y ofrecen la «cura» para librarse de los demonios internos.

OPINIÓN
Existen libros que cuentan historias ficticias, otros que nos relatan vivencias reales, están aquellos que nos introducen a nuevos conocimientos, pero también hay algunos que nos remueven y obligan a que nuestro inconsciente aflore con cientos de dudas.
“El miedo no es una emoción infantil que se supere con el paso de los años y la progresiva adquisición de sentido común; es un afecto dialógico en el que el individuo se relaciona con algo ajeno a sí mismo, amenazante, con lo Otro, ya se trate del mundo exterior o la propia otredad escondida en nosotros mismos”.*
El viaje del héroe, el rito iniciático, los arquetipos míticos de la humanidad, símbolos e ideas que relacionamos con el arte, con lo arcano e incluso pagano, pero nunca más lejos de la realidad.
“El viaje iniciático, de crecimiento y transformación del héroe se experimenta como crisis en muchas ocasiones, y en otras incluso como trauma. No puede haber un renacimiento sin una muerte metafórica”.*
El miedo al miedo nos alcanza a todos y, en una sociedad que prefiere no sentir y no ver antes que enfrentar su propia sombra, es difícil no atragantarse con el veneno mientras buscamos la cura.
“El viaje de transformación en su desarrollo espiritual se convierte en una ‹‹emergencia espiritual››, en una crisis en la que los cambios internos son tan rápidos y los estados interiores tan exigentes que, por un tiempo, se produce una ruptura con la realidad más cotidiana. Los miedos se intensifican durante una experiencia espiritual, y así debe ser para que esta se produzca”.*
Como escritora y amante de las narraciones en todas sus formas, recomiendo La Cura como un cuento  para adultos con una moraleja que algunos no querrán escuchar. Como terapeuta, no sólo recomiendo su lectura, sino también trabajarlo de forma activa (e inconsciente).
“La sombra se compone de los aspectos humanos más oscuros que provocan rechazo y miedo, pero a pesar de ello, o precisamente por ello, la sombra es el origen de la creatividad. Las experiencias que tienen que ver con esta dimensión arquetípica de la psique necesitan ser expresadas para poder ser superadas”.*
Este es un libro con muchas lecturas, tantas como personas hay y caras tiene cada una de ellas. Leerlo una vez no basta. Hay que detenerse, masticar, tragar y digerir. Y no vale decir que nos sentó mal. Como en los viajes chamánicos, a veces la medicina puede hacernos vomitar, pero no es por la planta, sino por la podredumbre que ya habitaba en nosotros.
“Emoción dolorosa, ruido constante, oscuridad constante. Tiemblas, te corroe, te paraliza, te anula. Miedo a todo, miedo al miedo, y desaparecí”.
Puede que a primera vista las imágenes te desagraden. Puede que pienses que no te dicen nada. Pero te recomiendo que las dejes reposar, dormir en tu almohada y, si te asaltan las pesadillas, recuerda que es tu sombra susurrándote la cura al oído.
Especial mención al prólogo de Jessica Aliaga, no tiene desperdicio, y a Jekyll&Jill, siempre tan cuidadosos con sus ediciones.
Recomendado para lectores adultos; a aquellos que quieran morir para renacer y temer para reconocerse.

* fragmentos del prólogo de Jessica Aliaga.

Isabel del Río

Octubre 2016

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