No existen sanadores, sí personas, pequeños-grandes guías y maestros que nos ayudan a avanzar, a reconocer y aprovechar nuestro potencial, a encontrarnos a nosotros mismos, a ser autosuficientes y alegres. Libres. Sin miedo.

lunes, 30 de enero de 2017

Reseña de “La línea del tiempo” de Peter Goes

TÍTULO: La línea del tiempo. Un viaje ilustrado por la historia
AUTOR: Peter Goes
EDITORIAL: Maeva

SINOPSIS
Desde el Big Bang a la amenaza del cambio climático, este libro muestra a los primeros habitantes de la Tierra, las grandes civilizaciones y los artistas, científicos, exploradores y líderes de todos los tiempos; te enseña cómo es vivir en un castillo, en una yurta o en un rascacielos, y hará volar tu imaginación porque también habla de dragones, criaturas mitológicas y personajes de ficción, además de inventos y viajes que cambiaron el curso de la humanidad.
En sus brillantes y divertidas ilustraciones, Peter Goes plantea conexiones y paralelismos inesperados. Déjate sorprender por sus miles de detalles que te harán conocer y recordar la historia de nuestro mundo.

OPINIÓN
En mi trabajo como terapeuta, a menudo veo a personas, e incluso a familias enteras, repetir patrones del pasado, como en un bucle eterno de sufrimiento. Algo que también sucede en la sociedad, de ahí la frase: ‹‹Aquél que no conoce la historia está condenado a repetirla››.
Siempre he tenido graves problemas para retener nombres y fechas, pero no sucesos ni cronologías, quizá esa repetición continua de eventos aparentemente inconexos, pero con relación tan clara entre ellos, me impide poner nombre a quién perpetra los actos, o fijar un día en el calendario para cuándo sucede.
Han sido varias las entrevistas donde me han preguntado qué género no escribiría nunca. “Nunca” me parece una palabra demasiado dura, pero es cierto que no me veo escribiendo novela histórica. Respeto enormemente a los autores de novela histórica con fundamento, es decir, a aquellos que pasan largo tiempo de su vida documentándose para que no haya gazapos ni incoherencias, para que la novela realmente pueda llevar esa etiqueta de género; se precisa una capacidad y un trabajo exhaustivo para ello. Realizo tareas de documentalista e investigo para mis propios libros, por lo que sé que escribir una novela histórica es un proyecto que me llevaría una vida, pues soy demasiado perfeccionista y siempre vería que algo se sale de madre, llevándome a la ficción.
A qué viene todo este royo, os preguntaréis. Una de las asignaturas que me parecen fundamentales en escuelas e institutos, es la de historia, pero no centrada en un suceso o fecha concreta, sino una visión más amplia que permita ver la “historia de la humanidad” con perspectiva. Porque no nos engañemos, más allá de banderas y fronteras ficticias, todos pertenecemos a una misma especie, a un mismo planeta, a una misma galaxia y a la misma línea temporal.
Sé que Max todavía es muy pequeño para comprender esto, pero no para ir construyendo un mapa mental que le ayude a entender ciertas cosas más adelante. Por ello, estas Navidades, bajo el árbol ha encontrado: La línea del tiempo de Peter Goes.
Lo primero que me llamó la atención de este ilustrado de gran formato fueron las imágenes, graciosos personajes que se mueven por sus páginas, transitando la historia del hombre desde sus orígenes. Pero después me fijé en el contenido, y me maravilló.
Tengo un amigo al que llamo “el historiador”, pues es una enciclopedia andante de los sucesos registrados de la humanidad. El otro día, durante una cena con amigos, le enseñé el libro y le gustó tanto como a mí. ‹‹Hace un gran resumen››, dijo. ‹‹Muchos datos no los explican en la escuela y son fundamentales››.
La línea del tiempo nos lleva desde el Big Bang y el origen de la vida en la Tierra, hasta la actualidad. A través de él conocemos las grandes civilizaciones antiguas y los momentos históricos, y personajes, más trascendentes. Y en cada uno de ellos, además de las ilustraciones antes citadas, encontramos fragmentos de apoyo que, en un breve resumen, erigen una sinopsis de la época. Sinopsis que, puestas en común, nos ofrecen una imagen clara de la humanidad desde sus inicios al día de hoy.
Por supuesto, Max se ha quedado hechizado con los dinosaurios y le han apasionado los dibujos de barcos, guerreros y ciudades clásicas, pero sé que más adelante podrá descubrir cuándo Copérnico, Leonardo DaVincci o Einstein dieron un giro al concepto del mundo, o las distintas visiones de la fe y la espiritualidad que han existido.
Un libro recomendado para los amantes de la historia y de los ilustrados; para aquellos que quieran saber un poco más y poner en perspectiva el mundo; para padres y educadores que deseen mostrar la historia de forma distinta a los jóvenes.

Isabel del Río

Enero 2017

viernes, 27 de enero de 2017

Reseñas en juegos de mesa y rol: Mi primer frutal

FICHA TÉCNICA
Autor: Anneliese Farkaschovsky
Ilustrador: Jutta Neundorfer
Editorial: Haba
Idioma: Español, Alemán, Inglés, Francés, Holandés e Italiano.
Dependencia del idioma: Ninguna.
Número de jugadores: 1 a 4
Duración de las partidas: 10 minutos, si llega.
Edad: 2+
Género: Infantil – Familiar – Educativo
¿Qué hay en la caja?: Un simpático y malvado cuervo de madera; 1 cesta de fruta de cartón; 16 enormes frutas de madera: 4 manzanas verdes, 4 manzanas rojas, 4 peras amarillas, 4 ciruelas azules; 5 tiles de camino; 4 tiles de árboles frutales; 1 dado con  símbolos y colores; y reglamento del juego.

Final del formulario
¿CÓMO SE JUEGA?
El juego consiste en recolectar todas las frutas antes de que “Cuh-cuh” —así llama Max al cuervo— se las meriende.
Se colocan los tiles de árbol en la mesa —suelo, cama o superficie designada por el pequeñajo— y repartimos las frutas sobre cada uno, de 4 en 4; de esta manera simulamos un árbol cargado de frutas. Situamos los tiles de camino y ¡Atención! Hace su aparición el infame cuervo en la primera casilla o, si queréis un turno extra, justo delante de ella.
Finalmente, situamos a mano el cesto de frutas.
Se tira un dado (D6) por turnos y, dependiendo del resultado, se realiza una acción:
  • Rojo: El jugador recupera una manzana roja y la deposita en el cesto.
  • Verde: El jugador recupera una manzana verde y la deposita en el cesto.
  • Amarillo: El jugador recupera una pera amarilla y la deposita en el cesto.
  • Azul: El jugador recupera una ciruela azul y a la cesta.
  • La cesta: ¡No podía faltar el comodín! Recupera una fruta a tu elección. ¡¡Yeah!!
  • El cuervo: ¡Oh, no! ¡¡El Cuh-cuh está aquí!! ¿Qué os pensabais? El cuervo avanza peligrosamente una casilla y se queda a un paso menos de su delicioso premio.
Seréis los vencedores si conseguís recoger todas las frutas antes que el cuervo. Pero si es el cuervo quien llega antes, ¡se comerá todas las frutas!

OPINIÓN
Es un juego con el que pasamos grandes ratos en familia. También lo hemos jugado con nuestros amigos y siempre es garantía de emoción y risas, ya que es genial ver flipar a los niños con la tensión de quién llega antes al premio.
Eso sí, no recomiendo más de 2 partidas seguidas porque puede resultar un poco monótono para los adultos, y los críos quieren más y más y más —es peligrosamente adictivo.

Cómo es Mi primer frutal para los peques:
Según nuestra experiencia, este es el título ideal para iniciar a los más pequeños en el mundo de los juegos de mesa. A Max se lo regalamos cuando tenía poco más de un año, y nos sorprendió lo rápido que pilló el concepto y la mecánica.
Entre sus virtudes hay que destacar la coordinación mano-ojo, la estimulación sensorial, el aprendizaje de colores, nombres y formas, así como la educación emocional y social.
Como ya comentamos en la reseña de Animal sobre Animal, los juegos de Haba cuentan con un material de gran calidad: piezas de madera con terminados preciosos y colores llamativos.
En este caso, el dado de colores ayuda a que los niños relacionen el resultado de la tirada con el color de la fruta que han de recolectar, con el cesto al que van a parar todas las piezas, o con el cuervo al que han de vencer. La curva de aprendizaje evoluciona rápidamente y el peque capta con facilidad el concepto de los tiempos: primero tú, después papá, luego mamá… Así aprende a respetar los turnos y, gracias a ello, a seguir la mecánica de un juego de mesa base.
Hay que tener paciencia. Recordemos que están aprendiendo. Por ello, si queremos introducir el material al niño antes que la mecánica, podemos mostrarle las piezas en forma de manzana, pera y ciruela, después los árboles, y hacerle colocar en ellos las frutas según el color.
Lentamente podemos explicarle una historia: “Este es el camino que lleva a nuestro frutal”, mientras vamos colocando las piezas del camino. “¡Y aquí está el Cuh-Cuh! ¡¡Quiere comerse todas las frutas y dejarnos sin ninguna!!”.
Después podemos mostrarle el dado y nombrar los colores, relacionándolos con las frutas, para después empezar con el juego.
Cuando pillan el sistema de turnos el juego se vuelve mucho más ágil. Ahí ya podemos pedirle que recoja las frutas y las coloque en la cesta. Es interesante que le hagamos responsable de la cesta, para que sea él quien las recolecte y las ponga a buen recaudo —en caso de que haya más de un niño, pueden compartir la tarea. También podemos hacerle mover el cuervo.
Max es un niño súper movido y, sin embargo, con este juego conseguimos captar su atención al 100%. Además, como comentábamos más arriba, no tenía más de un año cuando se lo regalamos y no le resultó complicado hacerse con las normas.
Este es un juego que nos permite enseñar colores y vocabulario. Podemos empezar con el color, después con el color y la fruta, mostrar que el Cuh-Cuh mueve uno a uno, incluso introducir colores y palabras sencillas en inglés.
También es un juego altamente recomendable en fiestas para pequeñajos, puesto que la sencillez de las normas hace que no se aburran aprendiendo reglas nuevas, y el juego cooperativo evita rabietas o enfados; más bien al contrario, los niños se unen para lograr la victoria y se animan unos a otros para conseguir el color que necesitan, o gritan a coro cuando aparece el cuervo en el dado.
Es un juego con una mecánica tan sencilla que, en caso de niños un poco más mayores, uno de ellos, conociendo bien cómo funciona, puede enseñar al resto sin complicaciones. En caso de ser un grupo numeroso o tratarse niños muy pequeños, es necesaria la colaboración de un adulto.
En cualquier caso, que haya un adulto en el juego siempre ayuda a que las frutas no empiecen a volar y se convierta en una batalla campal.
Hay que añadir que este juego puede dar lugar a viles traiciones. Algunos días, Max se alía con Cuh-cuh y le ayuda a avanzar 2 o más casillas para que llegue antes… ¡Y cuidado papas! Según hemos escuchado, no es el único chiquitajo que comete tales actos de vileza. ¡Quedáis avisados!
En cuanto a posibles variaciones, a Max le gusta jugar a lo que llamamos “el mercado de los domingos”. Viene al mercado que organizamos tras la recolección de las frutas —después de una o dos partidas— y hace la compra.
Pide lo que le apetece: una manzana jugosa y roja, que después comparte con un “Ñam, ñam, qué rica”, o una ciruela bien ácida.

EXPANSIONES
Mi primer frutal es el hermano pequeño del juego original: El Frutal. Éste contiene piezas de tamaño más reducido y es para niños a partir de 3 años.
Además, El Frutal tuvo tal éxito en su momento, que no sólo nació Mi Primer Frutal, sino que también podemos encontrar un juego de cartas, un cuento infantil y todo tipo de merchandising.

Ivan López e Isabel del Río, papis de Max (2 ½ años)
Reseña de Animal sobre Animal en:

miércoles, 25 de enero de 2017

Nuevos Talleres – Inicio Febrero 2017

Iniciamos el año con nuevos talleres y actividades. El otro día os comenté las que organizo en La Font de Mimir: club de lectura, cuentacuentos y talleres infantiles, charlas temáticas, presentaciones… Pero hoy quiero hablaros de los Talleres Literarios que ofrecemos en L’Aranya Llibreria de Cerdanyola y el fin de semana especial que pasaré en Bibliocafé, Valencia, con todos aquellos que me acompañéis.
En L’Aranya, desde el 2015, hemos organizado distintos talleres con gran éxito, por lo que hemos decidido continuar adelante y, además de los juveniles, ofrecer uno para aquellos escritores noveles —y no tan noveles— +18 que quieran aprender y practicar las herramientas a su alcance.
También organizamos un nuevo taller juvenil, este más práctico, pues queremos ¡escribir, escribir y escribir! Pero también jugar, divertirnos y hablar de muchos libros.
Para informaros podéis escribir o visitar L’Aranya Llibreria, y también escribirme a mí, ¡por supuesto! Las plazas son limitadas y ya os podéis apuntar.

Y en febrero viajo a Valencia para visitar a mis amigos y lectores. En Bibliocafé me han ofrecido su casa, así que el viernes 17 de febrero a las 19h presentaré mi nueva novela, Las Bocas de la Montaña. El Señor del Viento, junto a mi querida Anabel Botella. Y el sábado 18, de 11 a 14h, daré un taller intensivo de escritura. ¡Espero veros por allí!

lunes, 23 de enero de 2017

"Las Bocas de la Montaña" en 'Ningú és perfecte' de Ràdio Valira (Cadena Pirenaica)

Noemí Rodríguez me entrevista en ‘Ningú és perfecte’ de Ràdio Valira (Cadena Pirenaica) con motivo de mi nueva novela: “Las Bocas de la Montaña. El Señor del Viento” (Ediciones Atlantis).



Reseña de “Guiar a los niños con el Ho’oponopono” de Catherine Gremaux-Daviet

TÍTULO: Guiar a los niños con el Ho’oponopono
AUTOR: Catherine Gremaux-Daviet
EDITORIAL: Obelisco

SINOPSIS
El Ho’oponopono, célebre sabiduría hawaiana basada en la reconciliación y el perdón, ha conquistado a miles de adultos que han encontrado en él la oportunidad de aliviar las vicisitudes de la vida cotidiana y transformar su percepción de los acontecimientos más complicados de asumir. En este libro, la autora presenta la adaptación del método Ho’oponopono a niños y adolescentes, gracias al cual podrán tomar conciencia de que las cosas no son inmutables si ellos no quieren; aprenderán también a quererse, a transmitir el valor de la palabra «gracias», a vivir serenamente con los demás y, sobre todo, a no sentirse solos frente a las emociones más complejas.
Padres, educadores y monitores proponen unos ejercicios que ayudan a enseñar la sabiduría que transmite el Ho’oponopono y a dar sentido a las palabras «lo siento, perdón, gracias, te quiero».

OPINIÓN
Las técnicas meditativas, así como la respiración profunda y consciente, es el punto clave para profundizar en uno mismo, aquietar la mente y comprender nuestras emociones. Porque sólo con ese auto-entendimientos podemos llegar a
aceptarnos tal y como somos, a amarnos y dar el paso siguiente: aliviar nuestras preocupaciones y ayudar a quiénes nos rodean.
Recomiendo la meditación a todo aquel que me consulta, ya sea porque no puede dormir, porque le duele el estómago o porque busca inspiración. El estado meditativo nos permite entrar en contacto con nuestro yo más puro, alejado de las etiquetas y prejuicios del mundo en el que vivimos. Por ello enseño meditación a niños y jóvenes, para que entiendan sus emociones y porqué las sienten, para que tengan herramientas para gestionarlas y llegar a ser adultos resilientes, amorosos e independientes.
El Ho’oponopono es una técnica que nos permite entrar en estado meditativo, trabajar nuestras emociones, miedos y falsas creencias, y soltar amarres. Yo la conocí como medio para sanarse a uno mismo al tiempo que sana el planeta, con grupos de meditación de personas ya adultas, pero siempre pensé que era una herramienta muy interesante para trabajar con niños y jóvenes.
La editorial Obelisco se adelantó a mi petición y me envió un ejemplar del nuevo libro de Catherine Gremaux-Daviet: Guiar a los niños con el Ho’oponopono. Este librito de apenas 90 páginas, es una guía sencilla, intuitiva, cercana y didáctica para que educadores y familiares trabajen con niños y jóvenes, para mostrarles la capacidad infinita de sus corazones, el poder que todos tenemos para cambiar nuestra realidad sólo con modificar la forma que tenemos de verlo.
Además de explicar de qué va el Ho’oponopono, cuál es su origen y cómo se practica, encontramos ejemplos ilustrativos muy interesantes a la hora de acercarlo a los más pequeños, así como ejercicios pre y post meditación.
Muy recomendable a educadores de primaria y secundaria, para familias con jóvenes confusos, y para aquellos que simplemente quieran abrir nuevos horizontes a los más peques de su casa.


Isabel del Río

Diciembre 2016

jueves, 19 de enero de 2017

Más comentarios sobre “Las Bocas de la Montaña. El Señor del Viento”

“¡Todo! ¡¡Me ha gustado todo!! La amistad, la dedicación y la resolución de encontrar a su padre; de intentar resolver las cosas sin necesidad de utilizar la fuerza; el amor sin necesidad de dirigir al otro. En fin, ¡¡todo!! ¡Me ha encantado! Has sabido llegar al alma de los lectores”, Rosa María Lapeira de Sognare e viaggiare con i libri


miércoles, 11 de enero de 2017

Los lectores opinan "Las Bocas de la Montaña. El Señor del Viento"

‹‹Las Bocas de la Montaña es como una mezcla de Narnia, el Mago de Oz y Star Wars. Un cuento trepidante y lleno de detalles. Muy diferente de lo que había leído de Isabel del Río. La verdad, me ha sorprendido un montón››, Noemí Rodríguez de Cadena Pirenaica.



‹‹La magia no nos abandona porque nos olvidemos de ella››, Isabel del Río


martes, 10 de enero de 2017

Concurso: 10 años de escritura

Este 2017 hace 10 años desde que publiqué mi primer libro: Casa de Títeres. Historia que vio su segunda edición antes de que la editorial desapareciera, por lo que el libro quedó descatalogado. 

La odisea de Anna resurgió en LoveFool —antología de relatos de fantasía, terror y erótica— por petición de los lectores, que no encontraban el libro por ningún lado. Pero un día, haciendo limpieza en casa de mis padres, encontré unos cuantos ejemplares... 
Para celebrar esta fecha tan especial sorteo 3 ejemplares de la Casa de Títeres original entre aquellos que sepan responder a estas preguntas, todas relacionadas con mis novelas e historias online:

1.       ¿Cuál es el nombre de la persona que revela la verdad a Anna? (Casa de Títeres)
2.      ¿Qué lleva siempre Marina alrededor de la muñeca? (La Casa del Torreón)
3.      ¿Quién es la compañera de Marina en la segunda parte de La Casa del Torreón? (La Casa del Torreón II. El Despertar de las Sombras)
4.      ¿Qué es lo que atormenta a Astrid? (Astrid – online)
5.      ¿Quién nos visita con la nieve? (Nieve - online)
6.      ¿Cuál es la tercera carta que encuentra Laia y dónde? (La Vidente de la Luna Llena)
7.      ¿Cuál es el nombre de la protagonista del relato 'Yo soñé con el fin del mundo'? (20 Relatos del Fin del Mundo)
8.     ¿A qué autor está dedicado el relato 'Cómo matar un sueño'? (Sueños)
9.      De 100 Cosas que hacer en Barcelona al menos una vez en la vida, ¿cuál es tu preferida? 
10.  ¿Quién ayuda a Nico cuando no encuentra a su padre? (Las Bocas de la Montaña. El Señor del Viento)

¡Espero vuestras respuestas*! Tenéis hasta el 23 de Abril, día de la publicación de Casa de Títeres.


*Las respuestas se enviarán a miransaya@gmail.com con Asunto: Concurso 10 años. Se aceptarán respuestas hasta el mismo 23 de abril a las 00h. En el cuerpo del mail se responderá a las preguntas del concurso y, en un documento adjunto, se añadirán los datos de contacto del concursante. En caso de haber más de 3 concursantes con todas las respuestas correctas, se escogerán las más originales dentro de la pregunta 9; en tal caso el jurado será de 3 personas, contando con la misma autora de las obras.

lunes, 9 de enero de 2017

Reseña de “La confessió de la lleona” de Mia Couto

TÍTOL: La confessió de la lleona
AUTOR: Mia Couto
TRADUCCIÓ: Pere Comellas
EDITORIAL: Periscopi

SINOPSI
La confessió de la lleona ens transporta a l’enigmàtic Kulumani, un poble aïllat de Moçambic, on les tradicions i creences ancestrals es veuen amenaçades des que una lleona fantasmagòrica ha començat a matar les dones que hi viuen. Escrit en un llenguatge poderós i captivador, el relat entrellaça les veus de l’Arcàngel, el caçador encarregat d’abatre la lleona en una persecució que es convertirà en mirall de les misèries humanes, i de la seva antiga amant, la Mariamar, confinada a casa després de la mort de les seves germanes.
Mia Couto ens ofereix una dansa rabiosa i apassionant que clama contra l’opressió a les dones, una novel·la que combina realitat i superstició en una història evocadora i insòlita.

OPINIÓ
Els títols per llegir i comentar se m'acumulen, i de vegades són tants en els quals m'agradaria perdrem que necessitaria dues vides per a fer-ho. Aquest, especialment, va ser una recomanació de l'editor de Periscopi, en Rafel Aniol, en qui confio quan em diu: "Has de llegir-lo". Així que el vaig avançar a prioritaris, però per temes de feina, va anar quedant relegat, fins que l'univers va dir: "Ara et quedes al llit a llegir", i aprofitant uns dies en què literalment no podia aixecar-me, vaig ser devorada per lleons.
“Tot el nostre present és fet de passat (…). De sobte, els rugits, crits i laments es fonen en el buit, el món caigut a destrossos: a dins no li quedava res. Per oblidar tant cal no haver viscut mai”.
A La confessió de la lleona ens veiem temptats a dubtar de la realitat. En Mia Couto ens introdueix de tal manera el món en què es mouen els seus personatges, que acabem perduts entre les visions provocades per la calor i la por. La frontera entre el món modern i el tradicional, l'humà i el dels esperits, és tan fina, que els seus personatges salten d'un costat a un altre, arrossegant-nos amb ells.
Cal avisar que la novel·la està basada en fets reals, el pròleg explica els successos i el rerefons del manuscrit.
“El rugit del lleó li ressonaria a dins, li esquinçaria les hores. S’ha estat una estona al porxo escrutant la fosca. Potser aquella quietud li portaría repòs. Però el silenci és un ou al revés: la closca és dels altres, però qui es trenca som nosaltres”.
Un poblat es veu atacat per lleons, però només devora a les dones. Tots tenen secrets a amagar, rancúnies, odis i temors, però una de les seves cases, on ja han mort tres joves, guarda un dels més terribles: el motiu pel qual els lleons hi són al poble; l'origen de les morts. Un caçador que ha oblidat la seva història en el riu que travessa el poble, i que vol deixar la seva existència com a home, és l'encarregat de donar-los caça. Però, la majoria de vegades, quan creiem ser el caçador, acabem per ser la presa.
“Al poble, fins i tot les plantes tenen urpes. Tot el que és viu, a Kulumani, està ensinistrat per mossegar. Les aus queixalen el cel, les branques estripen els núvols, la pluja mossega la terra, els morts fan servir les dents per venjar-se del destí”.
Una novel·la en la qual no sabem qui és qui, ni tan sols quan arribem al final, ja que moltes hipòtesis s'estudien i tot dependrà de què preferim creure, en la realitat, la violència, la por i la covardia de l'ésser humà, o en els esperits que habiten a la terra, fins i tot en nosaltres mateixos, i en els déus antics.
“Llavors ho entenc: aquells caçadors ja no són persones. Són lleons. Aquells homes són els mateixos animals que pretenen caçar. Aquella plaça senzillament ho confirma: la cacera és una bruixeria, l’última de les autoritzades bruixeries”.
La crítica social i antropològica en la història és més voraç que les feres que ataquen el poblat. La situació de la dona, representada per les pobladores d'aquesta petita localitat africana, es presenta al principi emmascarada pel que els homes volem que vegem, però lentament el vel s'aixeca i es mostra crua i sagnant. Fantasmes en cos humà que habiten sense esperança cuines i camps.
Qui és el responsable real de les morts de les dones de Kulumani? Molts són els assenyalats, però potser els lleons són els més innocents, encara que siguin qui paguen finalment per la violència i la ira de la població, per tot el que no es diu i acaba convertint-se en verí en el nostre interior.
“Es queixava la meva mare, la Hanifa Assulua, que a Kulumani estàvem enterrats. Era al contrari. Ofegats, sí. Tots nosaltres, ja abans, vam estar ofegats abans de nèixer. La llum que ens va rebre en el part va ser la primera platja on vam desembocar”.
Novel·la coral, però narrada a dues veus, en forma del diari d'una jove atrapada en vida i el d’un caçador que mai va haver de ser-ho. Seguim la història a través dels ulls de diferents personatges, homes i dones de la població, records i somnis dels seus protagonistes, fins i tot deliris que ens fan dubtar de la veracitat dels successos.
La infància, aquest oceà profund en el qual poden habitar monstres terribles, que creiem part dels nostres malsons, però que ens converteixen en qui som d'adults.
Frases belles, poètiques, metàfores vives que recorren les línies i ens fan solcar rius de tinta en un sospir. Sincerament, una de les novel·les millor narrades que he trobat en molt de temps. He de felicitar en Pere Comellas per la traducció, ja que és impecable.
“(…) tot el que, durant segles, tan acuradament hem construït per allunyar-nos de la nostra animalitat, tot el que el llenguatge ha tapat amb metàfores i eufemismes (la falda, la cara, la cintura), en un instant es converteix en la seva nua i crua substància: la carn, la sang, l’os. El lleó no devora només persones. Devora la nostra humanitat”.
La paraula, aquesta màgia, aquest amulet que ens permet aïllar-nos, crear una crisàlide que ens transforma, que ens fa més humans.
Mia Couto posa en relleu no només la crueltat i vilesa contra les dones, sinó també ensenyaments i valors més enllà del temps i les diferents cultures, principis arcans lligats a la nostra memòria genètica.
Segurament l'home és el causant de la majoria de les seves desgràcies, però m'agrada pensar que, si escoltem, hi ha veus que ens poden treure d'aquest forat que nosaltres mateixos hem cavat.
Recomanada a tots aquells que no tinguin por a la crítica i els miralls; a qui els agradin les històries complexes i amb rerefons; per a qui desitgi viatjar a través d'una història real a lloms de lleons imaginaris.

*

TÍTULO: La confessió de la lleona
AUTOR: Mia Couto
TRADUCCIÓN: Pere Comellas
EDITORIAL: Periscopi

SINOPSIS
La confessió de la lleona nos transporta al enigmático Kulumani, un pueblo aislado de Mozambique, donde las tradiciones y creencias ancestrales se ven amenazadas desde que una leona fantasmagórica ha comenzado a matar a las mujeres que viven en él. Escrito en un lenguaje poderoso y cautivador, el relato entrelaza las voces de Arcángel, el cazador encargado de abatir la leona en una persecución que se convertirá en espejo de las miserias humanas, y de su antigua amante, Mariamar, confinada en casa después de la muerte de sus hermanas.
Mia Couto nos ofrece una danza rabiosa y apasionante que clama contra la opresión a las mujeres, una novela que combina realidad y superstición en una historia evocadora e insólita.

OPINIÓN
Los títulos para leer y comentar se me acumulan, y a veces son tantos en los que me gustaría perderme que necesitaría dos vidas para ello. Este, en especial, fue una recomendación del editor de Periscopi, Rafel Aniol, en quien confío mucho cuando me dice: “Has de leerlo”. Así que lo avancé a prioritarios, pero por temas de trabajo, fue quedando relegado, hasta que el universo dijo: “Ahora te quedas en cama y a leer”, y aprovechando unos días en que literalmente no podía levantarme, fui devorada por leones.
“Tot el nostre present és fet de passat (…). De sobte, els rugits, crits i laments es fonen en el buit, el món caigut a destrossos: a dins no li quedava res. Per oblidar tant cal no haver viscut mai”.
En La confessió de la lleona nos vemos tentados a dudar de la realidad. Mia Couto nos introduce de tal manera el mundo en el que se mueven sus personajes, que acabamos perdidos entre las visiones provocadas por el calor y el miedo. La frontera entre el mundo moderno y el tradicional, el humano y el de los espíritus, es tan fina, que sus personajes saltan de un lado a otro, arrastrándonos con ellos.
Hay que avisar que la novela está basada en hechos reales, el prólogo explica los sucesos y el trasfondo del manuscrito.
“El rugit del lleó li ressonaria a dins, li esquinçaria les hores. S’ha estat una estona al porxo escrutant la fosca. Potser aquella quietud li portaría repòs. Però el silenci és un ou al revés: la closca és dels altres, però qui es trenca som nosaltres”.
Un poblado se ve atacado por unos leones, pero sólo devora a las mujeres. Todos tienen secretos que esconder, rencores, odios y temores, pero una de sus casas, donde ya han perecido tres jóvenes, guarda uno de los más terribles: el motivo por el que los leones están allí; el origen de las muertes. Un cazador que ha olvidado su historia en el río que atraviesa el pueblo, y que quiere dejar su existencia como hombre, es el encargado de darles caza. Pero, la mayoría de veces, cuando creemos ser el cazador, terminamos por ser la presa.
“Al poble, fins i tot les plantes tenen urpes. Tot el que és viu, a Kulumani, està ensinistrat per mossegar. Les aus queixalen el cel, les branques estripen els núvols, la pluja mossega la terra, els morts fan servir les dents per venjar-se del destí”.
Una novela en la que no sabemos quién es quién, ni siquiera cuando llegamos al final, pues muchas hipótesis se barajan y todo dependerá de en qué preferimos creer, en la realidad, la violencia, el miedo y la cobardía del ser humano, o en los espíritus que moran en la tierra, incluso en nosotros mismos, y en los dioses antiguos.
“Llavors ho entenc: aquells caçadors ja no són persones. Són lleons. Aquells homes són els mateixos animals que pretenen caçar. Aquella plaça senzillament ho confirma: la cacera és una bruixeria, l’última de les autoritzades bruixeries”.
La crítica social y antropológica en la historia es más voraz que las fieras que atacan el poblado. La situación de la mujer, representada por las pobladoras de esa pequeña localidad africana, se presenta al principio enmascarada por lo que los hombres quieren que veamos, pero lentamente el velo se levanta y se muestra cruda y sangrante. Fantasmas en cuerpo humano que habitan sin esperanza cocinas y campos.
¿Quién es el responsable real de las muertes de las mujeres de Kulumani? Muchos son los señalados, pero quizá los leones son los más inocentes, aunque sean quienes pagan finalmente por la violencia y la ira de la población, por todo lo que no se dice y acaba convirtiéndose en veneno en nuestro interior.
“Es queixava la meva mare, la Hanifa Assulua, que a Kulumani estàvem enterrats. Era al contrari. Ofegats, sí. Tots nosaltres, ja abans, vam estar ofegats abans de nèixer. La llum que ens va rebre en el part va ser la primera platja on vam desembocar”.
Novela coral, pero narrada a dos voces, en forma del diario de una joven atrapada en vida y el de un cazador que nunca debió serlo. Seguimos la historia a través de los ojos de distintos personajes, hombres y mujeres de la población, recuerdos y sueños de sus protagonistas, incluso delirios que nos hacen dudar de la veracidad de los sucesos.
La infancia, ese océano profundo en el que pueden morar monstruos terribles, que creemos parte de nuestras pesadillas, pero que nos convierten en quiénes somos de adultos.
Frases bellas, poéticas, metáforas vivas que recorren las líneas y nos hacen surcar ríos de tinta en un suspiro. Sinceramente, una de las novelas mejor narradas que he encontrado en mucho tiempo. He de felicitar a Pere Comellas por la traducción, pues es impecable.
“(…) tot el que, durant segles, tan acuradament hem construït per allunyar-nos de la nostra animalitat, tot el que el llenguatge ha tapat amb metàfores i eufemismes (la falda, la cara, la cintura), en un instant es converteix en la seva nua i crua substància: la carn, la sang, l’os. El lleó no devora només persones. Devora la nostra humanitat”.
La palabra, esa magia, ese amuleto que nos permite aislarnos, crear una crisálida que nos transforma, que nos hace más humanos.
Mia Couto pone en relieve no sólo la crueldad y vileza contra las mujeres, sino también enseñanzas y valores más allá del tiempo y las distintas culturas, principios arcanos ligados a nuestra memoria genética.
Seguramente el hombre es el causante de la mayoría de sus desgracias, pero me gusta pensar que, si escuchamos, existen voces que pueden sacarnos de ese agujero que nosotros mismos hemos cavado.
Recomendada a todos aquellos que no temen la crítica y los espejos; a quiénes les gusten las historias complejas y con trasfondo; para quien desee viajar a través de una historia real a lomos de leones imaginarios.

Isabel del Río

Noviembre 2016

Nuevos inicios 2017

Las fiestas quedaron atrás y hago balance del año. Me gusta ver las cosas con perspectiva y resaltar lo positivo, quedarme con las lecciones aprendidas y, en medida de lo posible, desechar aquello que desearía no repetir. Al final, la mayoría de momentos amargos no dejan de ser oportunidades para crecer y cambiar hacia mejor, aunque lo pasemos mal en ese momento concreto.
El 2016 fue duro, aunque vino lleno de buenas oportunidades y sorpresas gratificantes. El 2017 empieza ofreciendo esas problemáticas que, en un tiempo, podré observar con perspectiva y respirar aliviada, quizá también orgullosa por los logros. Pero me quedo con muchas cosas, especialmente con los momentos vividos con Max e Ivan, con los amigos y personas queridas (ya estéis cerca o lejos), así como los buenos momentos que me ha dado la literatura.

Un abrazo a todos y a empezar con energía e ilusión.