No existen sanadores, sí personas, pequeños-grandes guías y maestros que nos ayudan a avanzar, a reconocer y aprovechar nuestro potencial, a encontrarnos a nosotros mismos, a ser autosuficientes y alegres. Libres. Sin miedo.

lunes, 9 de enero de 2017

Nuevos inicios 2017

Las fiestas quedaron atrás y hago balance del año. Me gusta ver las cosas con perspectiva y resaltar lo positivo, quedarme con las lecciones aprendidas y, en medida de lo posible, desechar aquello que desearía no repetir. Al final, la mayoría de momentos amargos no dejan de ser oportunidades para crecer y cambiar hacia mejor, aunque lo pasemos mal en ese momento concreto.
El 2016 fue duro, aunque vino lleno de buenas oportunidades y sorpresas gratificantes. El 2017 empieza ofreciendo esas problemáticas que, en un tiempo, podré observar con perspectiva y respirar aliviada, quizá también orgullosa por los logros. Pero me quedo con muchas cosas, especialmente con los momentos vividos con Max e Ivan, con los amigos y personas queridas (ya estéis cerca o lejos), así como los buenos momentos que me ha dado la literatura.

Un abrazo a todos y a empezar con energía e ilusión.

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