No existen sanadores, sí personas, pequeños-grandes guías y maestros que nos ayudan a avanzar, a reconocer y aprovechar nuestro potencial, a encontrarnos a nosotros mismos, a ser autosuficientes y alegres. Libres. Sin miedo.

lunes, 30 de enero de 2017

Reseña de “La línea del tiempo” de Peter Goes

TÍTULO: La línea del tiempo. Un viaje ilustrado por la historia
AUTOR: Peter Goes
EDITORIAL: Maeva

SINOPSIS
Desde el Big Bang a la amenaza del cambio climático, este libro muestra a los primeros habitantes de la Tierra, las grandes civilizaciones y los artistas, científicos, exploradores y líderes de todos los tiempos; te enseña cómo es vivir en un castillo, en una yurta o en un rascacielos, y hará volar tu imaginación porque también habla de dragones, criaturas mitológicas y personajes de ficción, además de inventos y viajes que cambiaron el curso de la humanidad.
En sus brillantes y divertidas ilustraciones, Peter Goes plantea conexiones y paralelismos inesperados. Déjate sorprender por sus miles de detalles que te harán conocer y recordar la historia de nuestro mundo.

OPINIÓN
En mi trabajo como terapeuta, a menudo veo a personas, e incluso a familias enteras, repetir patrones del pasado, como en un bucle eterno de sufrimiento. Algo que también sucede en la sociedad, de ahí la frase: ‹‹Aquél que no conoce la historia está condenado a repetirla››.
Siempre he tenido graves problemas para retener nombres y fechas, pero no sucesos ni cronologías, quizá esa repetición continua de eventos aparentemente inconexos, pero con relación tan clara entre ellos, me impide poner nombre a quién perpetra los actos, o fijar un día en el calendario para cuándo sucede.
Han sido varias las entrevistas donde me han preguntado qué género no escribiría nunca. “Nunca” me parece una palabra demasiado dura, pero es cierto que no me veo escribiendo novela histórica. Respeto enormemente a los autores de novela histórica con fundamento, es decir, a aquellos que pasan largo tiempo de su vida documentándose para que no haya gazapos ni incoherencias, para que la novela realmente pueda llevar esa etiqueta de género; se precisa una capacidad y un trabajo exhaustivo para ello. Realizo tareas de documentalista e investigo para mis propios libros, por lo que sé que escribir una novela histórica es un proyecto que me llevaría una vida, pues soy demasiado perfeccionista y siempre vería que algo se sale de madre, llevándome a la ficción.
A qué viene todo este royo, os preguntaréis. Una de las asignaturas que me parecen fundamentales en escuelas e institutos, es la de historia, pero no centrada en un suceso o fecha concreta, sino una visión más amplia que permita ver la “historia de la humanidad” con perspectiva. Porque no nos engañemos, más allá de banderas y fronteras ficticias, todos pertenecemos a una misma especie, a un mismo planeta, a una misma galaxia y a la misma línea temporal.
Sé que Max todavía es muy pequeño para comprender esto, pero no para ir construyendo un mapa mental que le ayude a entender ciertas cosas más adelante. Por ello, estas Navidades, bajo el árbol ha encontrado: La línea del tiempo de Peter Goes.
Lo primero que me llamó la atención de este ilustrado de gran formato fueron las imágenes, graciosos personajes que se mueven por sus páginas, transitando la historia del hombre desde sus orígenes. Pero después me fijé en el contenido, y me maravilló.
Tengo un amigo al que llamo “el historiador”, pues es una enciclopedia andante de los sucesos registrados de la humanidad. El otro día, durante una cena con amigos, le enseñé el libro y le gustó tanto como a mí. ‹‹Hace un gran resumen››, dijo. ‹‹Muchos datos no los explican en la escuela y son fundamentales››.
La línea del tiempo nos lleva desde el Big Bang y el origen de la vida en la Tierra, hasta la actualidad. A través de él conocemos las grandes civilizaciones antiguas y los momentos históricos, y personajes, más trascendentes. Y en cada uno de ellos, además de las ilustraciones antes citadas, encontramos fragmentos de apoyo que, en un breve resumen, erigen una sinopsis de la época. Sinopsis que, puestas en común, nos ofrecen una imagen clara de la humanidad desde sus inicios al día de hoy.
Por supuesto, Max se ha quedado hechizado con los dinosaurios y le han apasionado los dibujos de barcos, guerreros y ciudades clásicas, pero sé que más adelante podrá descubrir cuándo Copérnico, Leonardo DaVincci o Einstein dieron un giro al concepto del mundo, o las distintas visiones de la fe y la espiritualidad que han existido.
Un libro recomendado para los amantes de la historia y de los ilustrados; para aquellos que quieran saber un poco más y poner en perspectiva el mundo; para padres y educadores que deseen mostrar la historia de forma distinta a los jóvenes.

Isabel del Río

Enero 2017

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