No existen sanadores, sí personas, pequeños-grandes guías y maestros que nos ayudan a avanzar, a reconocer y aprovechar nuestro potencial, a encontrarnos a nosotros mismos, a ser autosuficientes y alegres. Libres. Sin miedo.

lunes, 12 de junio de 2017

Reseña de “El caracol dorado” de Mario Reyes

TÍTULO: El caracol dorado
AUTOR: Mario Reyes
EDITORIAL: Obelisco

SINOPSIS
Descubrirse a uno mismo y a los demás es el mayor desafío que tenemos en la vida, pero el buen viajero del alma encuentra siempre un camino hacia los otros y hacia sí mismo. Esta fábula es la historia de una misteriosa búsqueda que contiene la clave del amor y la felicidad, así como de la comunicación clara y limpia. ¿Estás preparado para el viaje? Emprender la búsqueda del caracol dorado, sin planes ni mapas, es ciertamente una aventura, pero ¿qué sería de la vida sin esa aventura? Un libro imprescindible para aprender a seguir la brújula del corazón.

OPINIÓN
¿Alguna vez te has sentido perdido? ¿Parece que los demás hablan un idioma distinto y no logras comunicarte? ¿Te ves en una encrucijada vital y no sabes qué camino tomar?
Como terapeuta, acuden a mí muchas personas perdidas. No importa su edad, género o condición, sólo ese sentimiento de tierras movedizas bajo sus pies. La Biblioterapia es uno de los recursos que utilizo para que mis pacientes respondan a sus incógnitas, y así puedan tomar las decisiones que les permitirán evolucionar y seguir adelante con una sonrisa.
El caballero de la armadura oxidada, de Robert Fisher, y El Alquimista, de Paulo Coelho, son dos títulos de mi biblioteca que están muy desgastados. Ambos nos ayudan a comprender el camino que hemos iniciado, así como la voz que nos guía o desorienta, pues no sólo tenemos una voz interior.
Pero trabajando con jóvenes me encontraba que existía un vacío, un espacio en mi biblioteca al que le faltaba un lomo dorado, y precisamente lo encontré en la fábula que Mario Reyes ha publicado recientemente con Obelisco.
El caracol dorado es una suerte de El Alquimista que puede resultar de ayuda para jóvenes y adultos, pero tiene una particularidad que creo lo hace ideal como lectura juvenil, ya que su protagonista es un muchacho desorientado a punto de internarse en la aventura de la universidad, y su tío le ofrece un mapa de ruta en forma de reto.
Nicolás anda perdido, no sólo en cuanto a su decisión sobre qué paso dar a continuación, sino también sobre cómo relacionarse con su entorno. En ese momento de bloqueo existencial, justo en su cumpleaños, aparece en su vida su tío, un hombre dado a la aventura al que sólo había conocido por historias y que por fin da la cara. Ambos conectan de inmediato y es entonces cuando el joven perdido recibe un encargo: su tío tiene una enfermedad terminal y quiere que él, su sobrino, termine un trabajo por él, ha de encontrar el caracol dorado.
Ante un verano largo y sin alicientes, y un futuro incierto, Nicolás decide cumplir con las últimas voluntades de su tío, y con un único billete, y una mochila llena de sobres de té, se embarca en una aventura mística y alegórica que le cambiará como persona.
A lo largo de su búsqueda, el joven irá conociendo a distintos personajes que le marcarán de forma profunda, regalándole lecciones vitales que, de forma silenciosa, irán colocando las piezas perdidas en su lugar.
No quiero hacer spoiler, pero quien haya leído los libros citados anteriormente sabrá qué sucede con los héroes en estos libros, y más allá de la victoria personal del protagonista, lo más interesante de estos títulos es que, a la vez que evoluciona el personaje, también lo hacemos nosotros con la lectura.
Un librito suave y sencillo de leer con mucho contenido vital.
Recomendado a aquellos que andan perdidos, a los que su brújula ya no señala el norte, a quien no sabe cómo situarse en el mapa de su existencia, a quienes busquen el caracol dorado.

Isabel del Río

Abril 2017

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